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lunes, 3 de febrero de 2025

"La piedra... el testamento de mi alma" Los SUEÑOS DE VANDELVIRA llegan a Linares.

 Los SUEÑOS DE VANDELVIRA, ahora en LINARES, nos dejan otra visión de la vida y obra de nuestro genial arquitecto y maestro cantero. Mi artículo de ayer domingo en DIARIO JAÉN.





“LA PIEDRA… TESTAMENTO DE MI ALMA”
“La piedra es el testamento de mi alma. Y os la sigo ofreciendo siglos después” así habla el propio Andrés de Vandelvira en su ensoñación sobre Linares dentro de la gran exposición itinerante que bajo el título “Los Sueños de Vandelvira” está recorriendo buena parte de las tierras giennenses amén de otras localidades como Alcaraz, cuna del genial arquitecto y maestro cantero.
El panel dedicado a la localidad, con uno de los majestuosos dibujos de Juan Eduardo Latorre, nos deja, literalmente, atravesar no ya los recios sillares que, como en él afirma el propio Vandelvira, “fui llamado para edificar un templo de nueva factura sobre el antiguo gótico, aunque conservé algunos elementos de la cantería original” sino que el propio latido de ese alma que siempre guio sus manos, sus trazas, sus diseños, se nos muestra con tal intensidad que podemos sentirlo frente a nosotros, incluso su aliento, su dolor, sus sentimientos más íntimos: “Permitidme que respire hondo y trate de alejar de mi mente el dantesco espectáculo que aconteció en vuestra Guerra. No puedo imaginar mi obra siendo asaltada e incendiada ni ver la cúpula caer bajo el fuego…”
Y con “su” alma a flor de piel en Linares se ha inaugurado la muestra que recoge su paso por nuestra tierra con un emotivo acto al que han acudido, en representación de la corporación municipal la alcaldesa, Auxi del Olmo, la concejala de cultura, Susana Ferrer y varios técnicos del ayuntamiento. Por parte del Grupo Vandelvira, autores de los paneles de que consta la exposición, han asistido Juan Eduardo Latorre, alma mater de los dibujos; Pedro Antonio López Yera Vocal de relaciones con los Medios, uno de los “abducidos” por Vandelvira para dar voz a sus “sueños” con distintos textos; Joaquín Sánchez Joaquin Sanchez Estrella , Vocal de relaciones institucionales y dos miembros de la asociación: Manuel Navarro Jaramillo y Cristóbal Orihuela Mingorance en representación de los socios. Los distintos paneles de la exposición cuentan, además de los autores ya citados, con textos de Jesus Palomo y Francisco Latorre Mengíbar secretario y presidente de la Asociación respectivamente, corriendo el diseño general a cargo del artista gráfico Juan Carlos Quesada Garrido.
Tras una primera toma de contacto, los representantes municipales han iniciado un recorrido por los paneles expuestos interesándose por distintos aspectos tanto de la arquitectura allí plasmada como de anécdotas históricas o detalles de las distintas obras vandelvirianas.
Se ha incidido en el momento histórico en que la hoy Basílica Menor de Santa María de la Asunción comenzó a construirse apenas cuatro años después de la concesión a Linares por parte de Felipe II del privilegio del villazgo, momento en que se independizó de Baeza, de quien dependía desde la conquista de Fernando III. También de aquellos veinte mil ducados que su Real Majestad solicitó a cambio de tal privilegio.
El edificio que acoge la muestra, el Pósito como antes indicábamos, es un antiguo depósito de grano del XVIII que, a lo largo del tiempo ha sido prisión y centro educativo transformándose en la actualidad en centro cultural y de interpretación de la ciudad de Linares. El recinto acoge distintas experiencias museográficas tanto de la historia local como de expresiones artísticas como el toreo, el flamenco o las salas dedicadas al cantante Raphael.
Según información de la concejala de cultura se están gestionando distintas visitas guiadas de grupos locales con especial incidencia en centros educativos lo que enorgullece especialmente al Grupo Vandelvira por cuanto su labor de divulgación del arte, la cultura y las costumbres jaeneras tiene como objetivo principal, precisamente, llegar a las nuevas generaciones y acercarlas a lo que los siglos nos han ido legando.
Para terminar el acto el grupo Vandelvira fue invitado a visitar la Basílica de Santa María de la Asunción para ahondar más, si cabe, en la vida y obra del arquitecto renacentista.
La muestra quedará abierta en el Pósito hasta el próximo 9 de febrero en que continuará su periplo por la provincia tras haber visitado ya Úbeda, Baeza, Alcaraz, Sabiote, Canena, Villacarrilo, Huelma, Benatae, La Guardia, Segura de la Sierra o La Iruela entre otras localidades. Está en estudio la presentación en San Clemente (Cuenca), localidad en la que las trazas de su casa Consistorial se deben a Vandelvira. Asimismo, dentro de las celebraciones del 450 aniversario de la muerte del arquitecto y maestro cantero la muestra recalará de nuevo en la capital, en las salas de los Baños del Naranjo, junto con una serie de actividades, conferencias, etc. que se están programando y que, en breve, se darán a conocer.
El adiós a Linares del Grupo tras la inauguración se mece en otras de las frases que el propio Vandelvira “susurra” en su panel: “Sé que cuando os recogéis al amparo de estos muros sois capaces de vislumbrar la antigua mezquita, la primigenia iglesia, el templo gótico y el esplendor renacentista y me consuela que el devenir del tiempo haya permitido que un Papa de vuestro tiempo, Su Santidad Francisco, elevara el templo a la categoría de Basílica Menor”.
Y, con solo entornar los ojos, el propio Vandelvira nos despide con su peculiar gesto que para nosotros siempre estará ya unido a la magistral interpretación que del personaje ha interpretado en distintas inauguraciones de la muestra como Jaén y Úbeda el actor Eduardo Duro López, colaborador del Grupo en varias ocasiones. Como nos gusta afirmar, “nunca hubo un Vandelvira como el de Eduardo Duro”. Su espíritu sigue paseando entre los paneles que nos cuentan sus sueños…
FOTO 1. Corporación municipal y Grupo Vandelvira durante la inauguración en Linares.
FOTO 2. Panorámica de la muestra en la sala de exposiciones temporales del Pósito con la ensoñación de la figura de Vandelvira encarnada por el actor Eduardo Duro.

domingo, 20 de octubre de 2024

Abducidos por Vandelvira


 Nuestro amigo Andrés, Andrés de Vandelvira, nos deja esta carta que he escrito bajo su influencia. En Diario JAÉN, ayer domingo, pudisteis disfrutarla. Hoy os la dejo para que sus palabras tengan todavía más eco y que su obra se difunda una y mil veces.

Abducidos por Vandelvira.
(Una “carta” de Andrés de Vandelvira cuando están a punto de cumplirse 450 años de su muerte)
Reconozco, amigos y amigas, que llevaba mucho tiempo sin dedicar una mirada a vuestros esfuerzos por seguir “levantando” mi obra por esas tierras de Jaén en las que tanto trabajé y disfruté. Hoy, empujado por esa molicie celestial a la que no logro acostumbrarme, he dedicado un buen rato, que no sabría calibrar con vuestra medida del tiempo, a dar un garbeo - ¿se sigue diciendo así? – entre esos paneles que paseáis allende templos, salas de exposiciones, sacristías o habitáculos dados a lo que ahora llamáis “cultura”.
Os reconozco que cada vez que me paseo por esos dibujos tan definitorios de mis trabajos me quedo extasiado e, incluso, a veces me parece que no fui yo quien construyó esas iglesias, esos puentes, esos palacios. En esos momentos en que “salgo” de mi propio espíritu para ver desde el otro lado todo aquello que construí, diseñé e impulsé, me vuelvo a ver paseando entre mis pupilos y el polvo de la piedra cortada me inunda de nuevo provocándome una nostalgia infinita. Nunca podré agradecer a Juan Eduardo -personaje cuyo nombre me recuerda a algún noble que conocí- el que se haya fijado en mis diseños para elaborar este glorioso pasaporte a la inmortalidad de mis obras. Si, para la inmortalidad, ya que nadie que haya disfrutado de estas visiones dibujadas podrá olvidar ya nunca mi nombre y mi empeño en levantar templos y torres hacia el cielo de Nuestro Señor.
Precisamente en ese evanescente momento en que no sé si soy yo mismo me asalta la imagen de alguien que me representó no ha muchos meses. Pocas veces en la historia he tenido el honor de ser el modelo para algún desfile, película o documental. Veis que ya tengo cierto dominio con vuestras tecnologías. Desde aquí arriba nos asombra mucho ese dominio que tenéis de las imágenes y si la comparamos con nuestra forma de plasmar los diseños, pues se nos cae el alma a los pies, nunca mejor dicho lo de alma, aunque pies, lo que se dice pies, hace ya siglos que no necesito usarlos como bien sabéis. Pero no quiero distraerme. Decía que no hace demasiado tiempo alguien tuvo a bien “ser yo” ante vosotros. Y reconozco que lo hizo tan adecuadamente que tuve que llamar a mi vera a algunos conocidos que por aquí arriba pululan para que no se perdieran el momento en que “volví a la vida” por unos minutos. Creo recordar que el nombre de tal artista era Eduardo Duro. Vuelve a aparecer ese nombre, Eduardo, que, tal parece estaba destinado a formar parte de la historia con la que me conocéis y, espero, me seguirán conociendo los que han de venir. Alguien dijo que “Nunca hubo un Vandelvira como Eduardo Duro” Y, “válgame el cielo” que así es.
Otro detalle que no me deja respirar -si es que mis pulmones necesitaran aire todavía- es el de esa abducción que llevé a cabo con la aquiescencia de Nuestro Señor, a quien no penséis que le gustan mucho estas historias “sobrenaturales” como diríais vosotros, y que me permitió hilvanar mis ideas, sentimientos, deseos y anhelos en ese grupo que lleva mi nombre y a cuyos miembros, Jesus, Paco y Pedro, me permití sondear y plantar en sus mentes lo que ellos han dado en llamar “sueños”. Sé que piensan que tras arduas horas de trabajo han pergeñado esos maravillosos textos que acompañan a los dibujos, pero no, he sido yo mismo, Andrés de Vandelvira, quien ha guiado sus plumas, que ahora son como teclas con letras, para que mi voz se siga escuchando allende los siglos. También guie la mano de Juan Carlos, ese genio que ha dado forma al todo que me representa, al color, la textura, el diseño, las letras, -tipografía lo llamáis- que os retrotraen a mi tiempo. Todo unido, ensamblado, adherido al recuerdo y lanzado hacia un futuro en el que nunca pensé estar presente.
Sé que todos ellos no paran en su labor de agitar mi memoria. Me llevan y me traen por esos caminos por los que en muchas ocasiones circulé cargado de planos y proyectos. Me presentan a un público que espera ansioso descubrirme y saber cómo se gestaron esas obras de las que aun hoy día -ya he perdido la cuenta del siglo en el que estáis- están presentes en sus vidas.
El año próximo de vuestro calendario, me dicen por aquí, se cumplen 450 años de mi partida hasta este palco desde el que os diviso complacido. Y sé que no pasará desapercibida esa efeméride para vosotros, amigos, que lleváis mi nombre por bandera. Os lo agradezco una vez más y me pongo a vuestra disposición, aunque no os daréis cuenta de que hurgo en vuestras cabezas con la buena intención de colaborar en esos empeños que os fijáis como meta.
Es tiempo de que vuelva a mi eterno descanso, pero habéis de saber que se me hace un poco tedioso y solo el saber de vuestras andanzas, que en realidad son las mías, es lo que me mantiene alerta y ojo avizor.
No desfallezcáis, por favor. Aquí me tenéis para lo que menester fuese. Palabra de Vandelvira.