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miércoles, 12 de febrero de 2025

Andrés de Vandelvira y sus sueños...

 



Heme aquí de nuevo. Ya me conocéis. El paso de los siglos no ha hecho sino acrecentar mi recuerdo. Si. soy Andrés de Vandelvira y mis "sueños" circulan entre vosotros con la misma potencia que cuando me despertaba ansioso por seguir trazando iglesias, catedrales, ermitas, palacios o puentes. Mis sueños, plasmados en pergaminos -no sé cómo llamáis a esos materiales en los que escribís- parecen salidos de mi boca, plasmados por mis manos y dictados por mi mente ya despierta por siempre.

Las tierras de Jaén e incluso aquella en la que vi la luz por vez primera han vuelto a dejarme pasear por ellas, a disfrutar de nuevo con sus paisajes, con el latido y el aliento de quienes me visitan, recuerdan y rememoran. Y por todo ello agradezco una y mil veces a quienes se dejaron abducir por mi espíritu. Dirigí la magistral mano de Juan Eduardo Latorre para dibujar mi legado y manejé las de Jesús Palomo, Paco Latorre y Pedro López (que supieron captar la entonación propia de mi susurro, el meloso discurrir de mis ensoñaciones y la luz que siempre quise transmitir con cada uno de mis trabajos. También iluminé -ya que hablamos de luz- a quien diseñó esos "pergaminos" de los que os comentaba antes, Juan Carlos Quesada y, como no, a quien supo representarme ante vosotros como nunca nadie había conseguido antes, el simpar Eduardo Duro He perdido ya la cuenta de los muchos pueblos y ciudades por los que me habéis paseado y sé que quedan muchos más. Mi sueño eterno se siente complacido por vuestra aportación a la historia, al arte y, también, a mi propia existencia que habéis elevado a la categoría, casi, de universal.
Gracias, GRUPO VANDELVIRA, A VOSOTROS Y A TODOS LOS QUE SE HAN ACERCADO A "SALUDARME" EN CADA UNA DE LAS EXPOSICIONES. OS veo desde mi palco celeste y os aplaudo, al igual que vosotros aplaudís mi obra. Aquí en las alturas se habla mucho de vuestras actividades y, a buen seguro, se os tendrán en cuenta. Lo sé. Seguid, amigos, amigas, mis sueños os acompañan...